El ingeniero moqueguano Raúl Linares, especialista en saneamiento de agua potable y alcantarillado y exgerente general de una EPS, expresó su preocupación técnica por la seguridad hídrica de Moquegua y exhortó a exigir el cumplimiento del compromiso asumido por Anglo American Quellaveco respecto a la construcción de la represa Asana.
Durante una entrevista en Radio y Televisión Primavera, Linares señaló que, aunque reside fuera de la región desde 2021, sigue de cerca la situación hídrica de Moquegua por las implicancias directas que tiene en el futuro de las familias y del sector agrícola.
“El fondo no reemplaza una represa”
El especialista explicó que varias de las medidas incluidas en el denominado “fondo hídrico” —como la siembra y cosecha de agua en zonas altas— ya forman parte de las responsabilidades del sistema público, particularmente de las EPS a través del mecanismo MERESE, financiado con los recibos que pagan los usuarios.
Por ello, advirtió que no puede presentarse como una solución nueva aquello que corresponde a obligaciones permanentes del Estado y de las empresas prestadoras.
Asimismo, subrayó que una obra estructural como la represa Asana no puede ser reemplazada por intervenciones menores como qochas, reservorios pequeños o pozos, ya que una represa permite almacenar millones de metros cúbicos de agua y garantizar el abastecimiento por varias generaciones, tanto para consumo humano como para agricultura.
Pozos: alternativa temporal y con vida útil
Linares advirtió que la extracción de agua mediante pozos es una solución limitada y temporal, citando su experiencia en regiones como Ica, donde el abastecimiento depende en gran medida de perforaciones.
Indicó que los pozos tienen vida útil, pueden agotarse y requieren estudios hidrogeológicos y de recarga adecuados, por lo que no garantizan seguridad hídrica a largo plazo.
Riesgo de renunciar a Asana
El ingeniero alertó que renunciar a la represa Asana representa un alto riesgo para Moquegua, especialmente ante escenarios de contaminación, sedimentación y deterioro de las fuentes actuales, sumados al crecimiento urbano y a la expansión de la frontera agrícola.
Finalmente, exhortó a las autoridades a actuar con visión de futuro, señalando que hablar de “voluntad” no corresponde cuando se trata de compromisos asumidos para viabilizar una inversión minera.
Recalcó que la represa Asana es clave para asegurar agua de mejor calidad y sostener la seguridad hídrica regional en el tiempo, por lo que llamó a la población a informarse y exigir que los compromisos se cumplan “sí o sí”.
