Durante una entrevista concedida a Radio y Televisión Primavera, el gerente de Gestión Social y Desarrollo de Anglo American Quellaveco, Alejandro Justiniano, señaló que la empresa no considera “inviable” la construcción de la represa Asana; sin embargo, afirmó que su ejecución demandaría entre seis y ocho años adicionales, debido a factores técnicos, ubicación, permisos y certificaciones ambientales.
El representante explicó que, ante la preocupación por los plazos, la empresa ha puesto sobre la mesa la propuesta de crear un fondo hídrico de aproximadamente S/120 millones, orientado a financiar una cartera de proyectos que —según indicó— permitirían incrementar la disponibilidad de agua en la región en un periodo más corto.
“No se cambia el objetivo, se cambia la forma”Justiniano sostuvo que, desde la posición de la empresa, no se estaría modificando el Compromiso 11, sino la manera de cumplirlo, afirmando que el objetivo central es “entregar más agua para Moquegua”. Indicó que la represa Asana tendría una capacidad aproximada de 2.5 millones de metros cúbicos, mientras que las alternativas propuestas podrían, de acuerdo con estudios preliminares, aportar un mayor volumen hídrico.
No obstante, reconoció que dichas alternativas aún requieren validación técnica, actualización de estudios y un proceso de discusión dentro del Comité de Monitoreo Quellaveco (CMQ), instancia en la que se viene evaluando la propuesta.
Ampliación minera: “sí está en la mirada”Consultado directamente sobre una posible ampliación de las operaciones de Quellaveco, Justiniano afirmó que sí existe la mirada de ampliación, señalando que ello es parte natural de la actividad minera, siempre —precisó— dentro del marco regulatorio vigente y con los permisos correspondientes.
Sin embargo, negó que la ubicación de la represa Asana haya sido descartada por intereses vinculados a una eventual expansión minera, asegurando que los criterios evaluados han sido exclusivamente técnicos e hidráulicos.
Cuestionamientos desde la población y especialistasDesde Radio y Televisión Primavera se recogieron cuestionamientos de amplios sectores de la población y de especialistas, quienes consideran que el fondo hídrico representa “parches hídricos” y no una solución estructural, al no garantizar agua por 30 o 40 años, como sí lo haría una represa.
Asimismo, se recordó que han transcurrido 14 años sin que se haya cumplido el acuerdo, lo que ha generado una creciente pérdida de confianza en la empresa.
También se planteó la preocupación por la calidad del agua, ante informes de entidades como el OEFA y la Dirección Regional de Salud que advierten la presencia de metales en agua y cultivos. Al respecto, Justiniano indicó que la empresa cuenta con un sistema de monitoreo ambiental participativo, con más de 200 puntos de control, cuya información —aseguró— es de acceso público.
