El sobrepeso y la obesidad son dos problemas comunes asociados a los inadecuados estilos de vida, principales factores de riesgo en el desarrollo de muchas enfermedades crónicas, como enfermedades respiratorias y cardiacas, la hipertensión, algunos tipos de cáncer, así como de muerte prematura.
Según la Organización Mundial de la Salud para el 2030, aproximadamente 21,3 millones de personas desarrollarán algún tipo de cáncer y más del 50% morirán, en el Perú, se tendrá una incidencia de 42 mil 846 en los diferentes tipos de cáncer.
Según la evaluación esto se debe a la práctica de malos hábitos y desorden alimenticio, así como el sedentarismo, ya que las personas no realizan actividad física, lo cual favorece la acumulación de grasa en los tejidos grasos o tejido adiposo del cuerpo, que puede llegar a constituir un serio peligro para la salud.
Las consecuencias que la obesidad y el sobrepeso pueden tener en la salud son numerosas y variadas, desde un mayor riesgo de muerte prematura a varias dolencias debilitantes y psicológicas, que no son mortales pero pueden tener un efecto negativo en la calidad de vida, como: diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión, infecciones respiratorias, cáncer, osteoartritis, problemas psicológicos, entre otros.
El sobrepeso está asociado a la incidencia de ciertos tipos de cáncer, y más concretamente, cánceres gastrointestinales y de origen hormonal, las mujeres obesas tienen un mayor riesgo de cáncer mamario, endometrial, ovárico y cervical, y hay evidencias de que en los hombres hay un riesgo más elevado de padecer cáncer de próstata y cáncer rectal. La asociación más clara es la que existe entre el cáncer de colon y la obesidad, que triplica su riesgo tanto en mujeres como en hombres.
Ante ello, la Gerencia Regional de Salud Moquegua, a través de los diferentes establecimientos de salud, realizan acciones de seguimiento, monitoreo y control, campañas de tamizaje, para identificar a las personas propensas a la obesidad, así mismo, mediante charlas de sensibilización se promueve una alimentación balanceada e incremento de la actividad física, que contribuyan a controlar el sobrepeso y la obesidad.
La responsabilidad consiste en ayudar a potenciar dietas saludables que sean bajas en grasas y carbohidratos e incrementar las cantidades de frutas y verduras frescas.
