Inspectores sanitarios de puestos y centros de salud se reunieron hoy desde las 09:00 horas en el auditorio institucional, para establecer estrategias de intervención en la supravigilancia de establecimientos en la preparación y venta de comida, teniendo en cuenta que la vigilancia sanitaria es una de las funciones esenciales de salud, es reconocida como la mejor estrategia para aproximarnos a las soluciones costo-efectivas.
Es responsabilidad de la Gerencia Regional de Salud Moquegua, verificar las condiciones, requisitos y procedimientos higiénico-sanitarios, en la fabricación, almacenamiento, fraccionamiento y preparación de alimentos y bebidas de consumo humano, los cuales deben llegar al consumidor en óptimas condiciones, sanos e inocuos de acuerdo a los principios generales de higiene alimentaria.
En este sentido, la Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental, a través de los Inspectores Sanitarios realizan diferentes acciones preventivas, en restaurantes, abarrotes, ferias y establecimientos afines, como es el muestreo de los alimentos que se expenden, los cuales deben pasar por una serie de exámenes laboratoriales, según competencias establecidas en la legislación vigente, con la finalidad de garantizar la inocuidad de los alimentos expendidos.
Cabe resaltar, que es responsabilidad de los gobiernos locales la emisión de las autorizaciones, licencias de funcionamiento y otros para estos tipos de establecimientos, donde se debe exigir el cumplimiento de la Norma Sanitaria, por lo que se trabaja coordinamente para verificar que se cumplan los requisitos sanitarios operativos y las buenas prácticas de manipulación de los alimentos. Son los municipios quienes deben fiscalizar y ante una amenaza a la salud de la población retirar la licencia e implementar las acciones correctivas en caso se disponga de una medida de seguridad.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el alimento contaminado está vinculado a la muerte estimada de 2 millones de personas al año, en su mayoría niños.
Finalmente, se invoca a la población no consumir alimentos en lugares que se encuentren en malas condiciones de salubridad e higiene.
