Una dramática situación viene atravesando la señora Ana Contreras, madre de familia moqueguana que perdió totalmente la visión hace aproximadamente 10 años, tras sufrir complicaciones de salud relacionadas al síndrome de Stevens-Johnson y secuelas de tuberculosis pulmonar, enfermedad que además le dejó graves daños en los pulmones.
Actualmente, Ana permanece diariamente sentada en la calle Lima, frente al Banco de la Nación, solicitando el apoyo voluntario de la población para poder sobrevivir junto a sus cuatro hijos, entre ellos un niño de 8 años y una adolescente de 14 que aún continúan estudiando. Sus otras dos hijas dejaron sus estudios para trabajar y ayudar con el sustento del hogar.
La madre de familia señaló que requiere con urgencia un balón de oxígeno portátil para poder movilizarse, debido a que apenas cuenta con una reducida capacidad pulmonar y constantemente sufre desmayos y falta de aire. Según explicó, el SIS cubriría las recargas de oxígeno, pero necesita conseguir los balones vacíos y los implementos correspondientes.
Asimismo, indicó que su precaria vivienda ubicada en el distrito de San Antonio sufrió daños a causa de las lluvias, por lo que viene solicitando apoyo con materiales básicos para acondicionar el pequeño ambiente donde vive junto a sus hijos.
Entre los materiales que necesita se encuentran:
19 calaminas de 1 metro de ancho por 3.90 metros de largo.
10 planchas de triplay grueso.
10 maderas de 3.70 metros.
1 paquete de madera de 2.50 metros.
Medio paquete de madera de 3.70 metros.
Durante la transmisión realizada por Radio y Televisión Primavera, se dio a conocer el número de Yape habilitado temporalmente para las personas que deseen colaborar económicamente:
951 639 184
A nombre de Rebeca Mamani Contreras.
La señora Ana permanece todos los días, desde las 10:00 de la mañana hasta aproximadamente las 12:30 de la tarde, en la calle Lima, entre las calles Áncash y Tacna, frente al Banco de la Nación, esperando el apoyo solidario de la población moqueguana, empresas privadas, instituciones y autoridades locales.
Toda ayuda, por pequeña que parezca, puede marcar una gran diferencia para esta madre y sus cuatro hijos.
