El año pasado, en la comunidad campesina de Aruntaya se realizó el primer chaccu de vicuñas practicado en la región Moquegua. Fue un evento histórico que permitió a los comuneros aprovechar la cotizada fibra, y a la vez, proteger este emblemático camélido de los nefastos cazadores furtivos.
El éxito de esta actividad impulsó a las autoridades de la comunidad a seguir apostando por este ancestral rito que hoy se consolida con el Proyecto Chaccu Vicuña financiado por el Fondo Quellaveco de Anglo American. Esta iniciativa fue una de las ganadoras del Sexto Concurso del Fondo Quellaveco y su ejecución estará a cargo de la ONG local “Seguir Creciendo”.
Las actividades se realizan cumpliendo las normas nacionales y con participación de las entidades estatales que velan por el cuidado de las emblemáticas vicuñas. El chaccu es una actividad milenaria desarrollada por los antiguos criadores para obtener la fibra con la que luego elaborarían ropas, telares y otros accesorios.
El proyecto viene trabajando en mejorar el nivel técnico del manejo de vicuñas. A través del chaccu se aprovechará el acopio de su valorizada fibra para la exportación. El proyecto también mejorará las condiciones de rebrote de pasturas naturales para que no solo sean disponibles por las vicuñas sino por animales domésticos como las llamas y alpacas.
Finalmente, el trabajo ayudará a sensibilizar y fortalecer la organización de la comunidad de forma empresarial, para vender la fibra en mejores condiciones, aprovechar nuevas oportunidades del mercado.
El Proyecto fue presentado ante la población de la zona en una ceremonia donde también estuvieron presentes autoridades locales, sectoriales y Anglo American, ratificando a través del Fondo Quellaveco, su compromiso con el desarrollo sostenible de la población.
