Una reciente comunicación oficial de la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto, a través de su Subgerencia de Gestión del Medio Ambiente, ha generado críticas por parte de sectores sociales y ambientalistas. En el documento, dirigido a instancias competentes, se recomienda la inclusión de la empresa minera Aruntani S.A.C. en la mesa de diálogo sobre la problemática ambiental en la cuenca del río Tambo, argumentando que su participación es necesaria “por un acto de humanidad” y con el fin de lograr acuerdos efectivos.
La carta oficial destaca que la empresa debe ser considerada un “actor permanente en el proceso de mitigación y restauración ambiental”, pese a las reiteradas denuncias por afectaciones a la biodiversidad y a la salud de las poblaciones del valle del Tambo.
Sin embargo, el tono conciliador del alcalde provincial Jhon Larry Coayla, quien respalda esta propuesta, ha causado malestar. Diversas voces señalan que no se trata de “pedir por humanidad” sino de exigir responsabilidades a una empresa que debe cumplir con lo establecido por ley y asumir los costos de los daños ocasionados.
“No se trata de que Aruntani nos haga un favor. No es un tema emocional, es una obligación. La responsabilidad ambiental no se ruega, se exige. ¿Qué le pasó al alcalde?”, cuestionaron dirigentes.
Desde colectivos ambientales recalcan que la empresa no debe ser tratada con deferencia, sino con firmeza legal y técnica. “No es función del alcalde tratar bonito a quienes deben responder por años de contaminación. Su rol es defender los derechos de la población, no ablandarse”, indicaron.
