Iván Arenas, analista político especializado en minería e hidrocarburos, opinó que Moquegua tiene una gran posibilidad de crecimiento y desarrollo gracias al impulso de la actividad minera. Sin embargo, precisó que es responsabilidad de las autoridades políticas traducir ese potencial en el cierre de brechas sociales.
Señaló que el cobre es un elemento fundamental para la cuarta revolución industrial, basada en la ciencia y la tecnología, y destacó que la región cuenta con una de las producciones más importantes del país, además de formar parte del corredor minero del sur. No obstante, advirtió que el desafío es cómo lograr que esa riqueza se convierta en desarrollo sostenible.
En ese sentido, sostuvo que corresponde a las autoridades organizar adecuadamente los presupuestos públicos para cerrar brechas en agua potable, ampliar la frontera agrícola y promover el cambio productivo, por ejemplo, pasando de cultivos tradicionales como la alfalfa a productos de mayor rentabilidad como la palta.
“Esto ya no es responsabilidad de las empresas mineras ni del modelo económico, sino del Estado, que está fallando”, remarcó.Respecto al llamado “modelo primario exportador”, Arenas indicó que este esquema se aplica con éxito en países como Chile, Canadá y Australia, donde los recursos naturales funcionan como palanca de desarrollo, permitiendo cerrar brechas sociales e incluso crear fondos soberanos.
Finalmente, afirmó que el cobre debe “sembrarse” en educación y salud. A su juicio, lo que está en debate no es el modelo primario exportador, sino la eficiencia del Estado. “El principal problema es el Estado. Necesitamos modernización, técnicos capacitados y una gestión eficiente”, concluyó.
