Una pareja de jóvenes que se apoyó en uno de los parapetos débiles del viejo muelle fiscal de Ilo, se llevó el susto de su vida al romperse la madera y caer a las heladas aguas marinas.
El hechos registrado la tarde del viernes movilizó hasta el personal de la capitania de puerto. La pareja no reportó daño personal, solo la impresión y el salir mojaditos de las aguas.
El muelle es una atracción turística pero necesita ser más seguro para salvaguardar la integridad de quienes allí llegan a disfrutar de un día fresco, dijeron los parroquianos que se sorprendieron con el hecho.
Piden que el Instituto Nacional de Cultura, el municipio provincial de el mismo gobierno regional realicen labores urgentes para hacerle mejoras al viejo muelle.
Foto: Héctor León García
