La última publicación del Departamento de Estudios Económicos del Banco Central de Reserva (BCR) revela que, entre enero y noviembre del 2025, Tacna mostró un desempeño económico más dinámico y diversificado que Moquegua, cuya economía continúa dependiendo fuertemente de la minería.
En Tacna, la actividad primaria acumuló un crecimiento sólido, impulsado por el sector agropecuario, que se expandió en 147,8 %, y por la pesca, que creció 29,6 %, evidenciando un cambio progresivo hacia una matriz productiva más equilibrada.
Este dinamismo se complementó con el avance de la minería en 4,5 %, lo que permitió sostener un crecimiento regional con motores múltiples y menor dependencia de un solo sector.
En contraste, Moquegua mantiene una estructura económica altamente concentrada en la minería, actividad que apenas registró un crecimiento acumulado de 0,9 % entre enero y noviembre, afectada por la menor extracción de cobre y oro. Si bien el agro avanzó 6,4 % y la pesca 17,2 %, estos sectores todavía no logran compensar el peso estructural de la minería, lo que limita la capacidad de expansión regional.
Dos modelos económicos en disputa
Las cifras del BCR reflejan dos trayectorias distintas. Mientras Tacna consolida un modelo más diversificado, con el agro y la pesca ganando protagonismo, Moquegua continúa dependiendo del desempeño minero, lo que la expone con mayor fuerza a la volatilidad de los precios internacionales, conflictos sociales y ciclos de inversión.
El desafío pendienteEspecialistas advierten que el principal desafío para Moquegua es potenciar sectores complementarios a la minería, fortaleciendo el agro, la pesca, la agroindustria, el turismo y los servicios.
Esta tarea que recae directamente en las autoridades regionales y locales, responsables de diseñar y ejecutar políticas públicas orientadas a diversificar la matriz productiva, reducir la alta dependencia de una sola actividad y asegurar un crecimiento económico más equilibrado y sostenible en el largo plazo.
