Los encargados de administrar la Empresa Municipal de Saneamiento Básico (EMSA Puno) ordenaron la rotación laboral en contra de los trabajadores Martín Apaza Pastor y Ángel Guzmán Aguilar, a raíz de una acusación mediática basada en medias verdades.
Para entender mejor este tema es necesario aclarar que ambos funcionarios estuvieron investigados por la Contraloría General de la República, en un examen especial que se aplicó a EMSA Puno durante el año 2015.
En aquella ocasión, se descubrió presuntas irregularidades en el proyecto de “Rehabilitación del sistema de abastecimiento de agua potable, captación Chimu en la ciudad de Puno”, en el mismo se habría proveído de tuberías en mal estado.
A Martín Apaza Pastor (jefe de almacén) y Ángel Guzmán Aguilar (jefe de personal) se les investigó por firmar la conformidad de las tuberías y pagar a los proveedores sin advertir las irregularidades.
SIN CULPA. No obstante, la misma Contraloría General de la República, según Resolución N° 001-2016-CG/INSS de fecha 30 de diciembre del año 2016 declara la improcedencia del inicio de procedimiento administrativo sancionador contra ambos funcionarios y otros trabajadores de la entidad.
Ángel Guzmán explicó a Correo que está siendo acusado por un tema que ya fue investigado y aclarado en su momento.
Precisamente, la Contraloría General de la República emitió la Resolución N° 003-2017.CG/INSS el 28 de junio del año en curso, en donde se resuelve la “inexistencia de infracción” en el referido tema.
