Tras los recientes accidentes de tránsito registrados en distintas vías de la región, la Superintendencia de Transporte Terrestre de Personas, Carga y Mercancías (SUTRAN) informó que viene reforzando las acciones de fiscalización en la región Moquegua, especialmente durante fechas festivas como el Día de la Madre, donde se incrementa el desplazamiento de personas y también el riesgo por conductores que manejan bajo los efectos del alcohol.
El jefe de SUTRAN en Moquegua, Cristian Sanchez, señaló que la institución mantiene operativos permanentes en horarios nocturnos y de madrugada, con el objetivo de prevenir accidentes y garantizar la seguridad de los pasajeros en el transporte nacional e internacional.
Indicó que, hasta el momento, no se han reportado accidentes vinculados al transporte formal interprovincial o internacional en la jurisdicción de Moquegua; sin embargo, las labores de control continúan reforzándose de manera articulada con otras instituciones.
Asimismo, explicó que uno de los principales problemas detectados es el transporte informal, especialmente en rutas donde se trasladan menores de edad sin las autorizaciones correspondientes de padres o tutores, lo cual constituye una falta grave según el reglamento vigente.
En reuniones sostenidas recientemente con autoridades y representantes de diferentes instituciones, se acordó intensificar los operativos conjuntos para combatir el transporte informal en rutas como Moquegua–Ilo, además de otros trayectos provinciales y distritales.
SUTRAN también alertó a la población sobre los peligros de utilizar vehículos informales, debido a que muchos no cumplen con condiciones técnicas ni controles de seguridad, además de no contar con monitoreo GPS, control de velocidad ni supervisión adecuada de conductores.
“Los vehículos informales representan un alto riesgo porque no existe control sobre el descanso de los conductores, el traslado de pasajeros o incluso posibles delitos como trata de personas”, advirtió el funcionario.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a utilizar únicamente servicios de transporte formal y abordar vehículos en terminales debidamente autorizados, a fin de evitar situaciones que pongan en riesgo la vida de los pasajeros.
