Periódico El Rotativo: 06-07-2026.- Se desinfló por la politización, la crisis de representación y la bronca por la Derrama.
Un día como hoy 06 de julio de 1972, coincidiendo con el Día del Maestro, se fundó en el Cusco el Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (SUTEP) bajo el liderazgo del connotado profesor carumeño Horacio Zeballos Gámez, primer secretario general.
A 54 años de haber nacido como la fuerza sindical más unida, más principista, más poderosa, más temida y más respetada por los gobiernos de entonces, desafortunadamente la unidad del SUTEP fue agonizando lentamente a tal extremo que dejó de ser la única voz gremial y el interlocutor exclusivo con el Estado; trayendo como consecuencia negociaciones colectivas flacas y huelgas generales sin éxito.
FACTORES CAUSALES
El surgimiento y reconocimiento formal de organizaciones alternativas, como la Federación Nacional de Trabajadores en la Educación del Perú (Fenatep) que nacieron con el objetivo de disputar el poder y los beneficios de la Derrama Magisterial, sin duda rompieron la unidad gremial.
La burocratizada cúpula vinculada a “Patria Roja, desenchufada de las reales necesidades económicas y laborales del maestro, convirtieron al SUTEP en plataforma de intereses ideológicos y políticos en lugar de priorizar únicamente las demandas reivindicativas del magisterio.
Las bases disidentes han venido acusando con frecuencia a la dirigencia oficial SUTEP de mantener posturas sospechosamente condescendientes con los gobiernos nacionales que van pasando, o de favorecer intereses de su cúpula, en lugar de lograr mejoras colectivas concretas.
CONSECUENCIAS
Hoy en día, a 54 años de haber nacido como la fuerza sindical más unida, principista, poderosa y respetada del país, el SUTEP ya no es la única voz gremial, ni el interlocutor exclusivo con el Estado; habiendo enflaquecido las negociaciones colectivas con el Ministerio de Educación y nublado el éxito de las huelgas generales.
Producto de los enfrentamientos, tensiones y disputas por el control de las bases regionales y el billete de la Derrama Magisterial, el magisterio (sin un bloque cohesionado) aparece cada vez menos protegido frente a la arremetida del gobierno central.
