En un hecho que genera controversia al interior del Consejo Regional de Moquegua, Fortunato Segundo Silva Guanilo presentó su renuncia irrevocable al cargo de Secretario Técnico, señalando graves deficiencias en la confianza y autonomía necesarias para ejercer sus funciones.
Mediante una carta dirigida al consejero delegado Pedro Noguera Prado, Silva expuso que desde el inicio de su gestión se vio obligado a trabajar bajo una forzada coordinación con personal ajeno a su línea de responsabilidad, situación que, según afirmó, evidenció la falta de respaldo y de condiciones adecuadas para un desempeño profesional óptimo.
“En ningún momento se me otorgó la autonomía necesaria para cumplir con las funciones asignadas y demostrar mi verdadera capacidad”, sostiene el documento, en el que también subraya que su decisión fue tomada luego de una profunda reflexión personal y laboral.
La renuncia fue recibida oficialmente el 25 de abril de 2025, y marca un nuevo episodio de tensiones dentro del órgano regional, donde las denuncias sobre falta de confianza y obstrucción de funciones empiezan a salir a la luz.
Hasta el cierre de esta edición, el Consejo Regional no ha emitido un pronunciamiento sobre esta renuncia ni sobre las críticas vertidas en el documento.
Abre serias interrogantes: ¿quién toma realmente las decisiones dentro del Consejo Regional? ¿Quiénes manejan el poder detrás de los cargos formales? Hasta el momento, no se han dado respuestas oficiales.
