Moquegua vuelve a quedar rezagada frente a regiones vecinas como Arequipa y Cusco en materia turística, según un reciente análisis difundido con cifras del Mincetur. El informe revela que la región apenas alcanzó 301 mil arribos durante el 2025, muy lejos de Arequipa, que superó 1.7 millones de visitantes, y de Cusco, que lidera ampliamente con más de 3.7 millones.
La preocupación no solo radica en la diferencia de cifras, sino en las causas estructurales que mantienen a Moquegua sin capacidad de competir como destino turístico del sur peruano. El análisis de especialistas advierte que la región arrastra una “baja conectividad aérea”, limitada infraestructura hotelera y escasa oferta turística de alto nivel, factores que impiden atraer visitantes nacionales y extranjeros.
Mientras Cusco y Arequipa consolidan circuitos turísticos articulados, vuelos constantes, promoción internacional y servicios orientados al turismo receptivo, Moquegua continúa dependiendo principalmente de su actividad minera, dejando al turismo en un segundo plano. Esto se refleja incluso en la reducida cantidad de hospedajes y en la baja presencia de visitantes extranjeros.
La situación resulta más crítica considerando que Moquegua posee potencial turístico, gastronómico y paisajístico que hasta ahora no logra convertirse en un motor económico importante. A ello se suma la falta de proyectos integrales de promoción, rutas turísticas fortalecidas y mayor inversión en infraestructura y conectividad.
El informe deja en evidencia una realidad incómoda: mientras otras regiones del sur avanzan y se posicionan como destinos competitivos, Moquegua continúa perdiendo oportunidades para diversificar su economía y aprovechar uno de los sectores con mayor capacidad de generación de empleo y movimiento económico.
