Una grave denuncia vuelve a encender las alertas sobre el transporte urbano en la ciudad. Una madre de familia denunció que sus hijas menores de edad, estudiantes del colegio Juan XXIII, fueron dejadas en una zona alejada por una unidad de la ruta 21, exponiéndolas a un serio riesgo.
El hecho ocurrió en los días previos al inicio de Semana Santa, cuando las escolares abordaron la unidad pagando el pasaje escolar (S/ 0.50). Sin embargo, el conductor no habría aceptado esta tarifa y, en lugar de trasladarlas hasta su paradero habitual, decidió dejarlas en el sector conocido como “Las Lechuzas”, metros más allá se encuentra un óvalo, una zona poco transitada por donde pasa esta ruta.
Las menores, que no conocían el lugar, quedaron desorientadas y tuvieron que buscar la manera de regresar a su vivienda, llegando recién alrededor de las 5:00 de la tarde, visiblemente afectadas y entre lágrimas.
Lo más preocupante es que este no sería un hecho aislado. Se reporta que más escolares habrían sido dejados en zonas alejadas por esta misma ruta, presuntamente por discrepancias en el pago del pasaje o por decisiones arbitrarias de los conductores.
Padres de familia exigen la inmediata intervención de las autoridades, mayor fiscalización y sanciones ejemplares, ya que estas acciones ponen en riesgo la integridad de menores que diariamente dependen del transporte público
