Una mujer de 34 años falleció el día de ayer en el Hospital Regional de Moquegua, en un caso de muerte materna que ha generado profunda consternación en la población y cuestionamientos sobre la atención brindada en el establecimiento de salud.
De acuerdo con la denuncia difundida públicamente, la paciente —identificada con las iniciales R.L.I.— dejó en la orfandad a cinco menores de edad. Según se ha señalado, la causa del fallecimiento estaría relacionada con una patología obstétrica y con la presunta ausencia de un médico especialista en la Unidad de Cuidados Intensivos durante el turno de la tarde.
Asimismo, se ha cuestionado la gestión del director del nosocomio, Otto Suares, debido a supuestas decisiones administrativas que habrían impedido la contratación de más médicos especialistas para áreas críticas. Estas acusaciones, según se indica, ya habrían sido expuestas en reuniones previas.
El caso ha reavivado el debate sobre las condiciones en las que operan los servicios de salud especializados en Moquegua, especialmente en áreas sensibles como la UCI, donde la presencia de personal médico calificado resulta fundamental para atender emergencias de alta complejidad.
Hasta el momento, se espera un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades del Hospital Regional de Moquegua y de la Gerencia Regional de Salud para esclarecer lo ocurrido y determinar si existieron deficiencias en la atención.
La muerte de esta joven madre ha causado indignación y dolor, mientras familiares, ciudadanos y diversos sectores exigen una investigación exhaustiva y medidas inmediatas para evitar que hechos similares vuelvan a repetirse.
