MOQUEGUA: QUELLAVECO Y LOS PUESTOS DE TRABAJO

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¡El Perú no es una isla!... Lo que ocurre en el resto del mundo de una u otra forma nos afecta. Hechos como la caída de la Unión Soviética y su imperio; el denominado Consenso de Washington y la llamada Globalización -que en el fondo es el nombre moderno y maquillado del imperialismo-, junto con los avances tecnológicospermiten que las multinacionales impongan su interés o visión a estados enanos o con gobiernos débiles.

Algunos economistas dicen que el mayor impacto se ha dado en el trabajo, dado que al no tener un competidor serio, el capitalismo se ha despojado de ese rostro amable que permitía sindicatos, empresas públicas, cierta estabilidad laboral e incluso en algunos países el denominado estado de bienestar, situación que comienza a cambiar a partir de 1990, año en que el FMI, el BM, el Congreso de los EU, y la Reserva Federal, los altos cargos de la Administración y grupos de expertos del Gobierno norteamericano comienzan a imponer “principios o reglas económicas”, que privilegian lo privado sobre el bienestar general. 

En nuestro caso fue fácil hacerlo: la violencia senderista y la represión de la misma ocasionó que las bases sindicales y políticas desaparecieran o se refugiaran en el silencio y el ostracismo. No hubo mayor resistencia, procediéndose primero a cambiar la Constitución, para facilitar el remate de las empresas estatales y los recursos naturales, entre los cuales se encontraba Quellaveco, que fue adquirido a US$ 12 millones por Mantos Blancos S.A.

Posteriormente, el IFC, institución perteneciente al Banco Mundial, aprobó una inversión de US$6 millones para adquirir el 20% del capital accionario de Quellaveco. Entre 1996 y 2011, IFC suministró a la empresa capital adicional por US$54 millones. En febrero de 2012, IFC vendió todas sus acciones (18.1%) a una subsidiaria de propiedad absoluta de Mitsubishi Corporation, en US$ 888 millones. En la actualidad, Mitsubishi está en proceso de adquirir 21.9% más de las acciones de Anglo American, lo que le permitirá contar con el 40% del total de acciones, en una suma aún en duda: US$600 millones o en US$ 833 millones.

Cabe preguntar: ¿cuál es el valor de venta y/o compra real y si la misma puede generar algún tipo de beneficio al Perú, a pesar que la transacción al parecer se hará en Londres? ¿Acaso no estamos a tiempo de exigir algún tipo de alcabala por dicha transacción comercial que se hará fuera del país en base a recursos y/o riquezas ubicados en nuestro país? Hay que buscar modificar o crear una norma que posibilite algún tipo de ganancia al país, de lo contrario, mañana o pasado puede ocurrir lo mismo con otras minas. 

Y a todo esto: ¿creen ustedes que el presidente Vizcarra está en condiciones de imponer condiciones al sector privado, que dicho sea de paso es el principal corruptor desde los años iniciales de la república? A propósito: ¿cuándo se designará la comisión que se encargará de revisar las deudas tributarias de las grandes empresas? ¿Será antes o después de intervenir la Derrama Magisterial?