Un grupo de proveedores protestó ayer en la puerta del local del Fondo de Desarrollo Moquegua (FDM) exigiendo el pago de más de un millón de soles al consorcio Obrainsa-Astaldi. Este consorcio estuvo a cargo de la obra de trasvase de los ríos Chilota y Chincune, pero debido a otros inconvenientes se les rescindió el contrato. Las empresas se retiraron dejando deudas con varias empresas locales que prestaron servicios en diferentes rubros como alquiler de maquinaria, vehículos, material de ferretería y otros.
Teófilo Coaquira, uno de los empresarios locales, dijo que en algunos de los casos se les adeuda desde octubre del año pasado. En la actualidad, la obra de derivación de ríos se ejecuta por administración directa.
