Los pobladores puneños, que habitan en zonas de diferendo limítrofe entre Puno y Moquegua, anunciaron que no aceptarán que censadores de la región vecina les tomen sus datos durante el censo nacional del 22 de octubre.
“Tolapalca es de Puno. Se supone que a esa localidad deben acudir censadores del altiplano. Si no es así, no aceptaremos que el proceso se lleve a cabo. No los atenderemos en nuestras casas”, dijo Martín Quilca, poblador de Charamaya.
La medida es uno de los últimos acuerdos tomados por la Unión de Comunidades Aimaras. Este gremio recibió la advertencia de varios pobladores sobre el riesgo de que sean censados como parte del territorio de Moquegua.
Ambas regiones se disputan más de 1700 km2 de territorio fronterizo. Mientras Moquegua asegura que esta área les pertenece, los de Puno alegan que se trata de pueblos históricos que siempre fueron parte del altiplano.
Esta disputa aún no culmina. La Secretaría de Demarcación y Ordenamiento Territorial (SDOT) de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) emitió un informe favorable a la región Puno, pero la Región de las Paltas judicializó el caso.
“Se debe precisar a dónde pertenece cada comunidad en controversia. No sabemos si se va a usar los límites históricos. Peor si aún no se soluciona el problema de demarcación limítrofe”, insistió el poblador Martín Quilca.
