Periódico El Rotativo: 22-06-2026.- El “Candidato de los Cerros” desempolvó facetas de su pasado laboral infantil. Reviviendo en la memoria colectiva el caso del expresidente Alejandro Toledo, el postulante a la alcaldía distrital de San Antonio, Abog. José Ricardo Ordóñez Huanca, desempolvó sus facetas de “canillita” y “lustrabotas” de la histórica plaza de Moquegua, en entrevista con El Rotativo.
CANILLITA ORDÓÑEZ
El político de Ahora Nación, simbolizado por el casquito blanco de la UNI, recordó que desde muy tierna edad la precariedad de su hogar lo empujó a incorporarse a la población laboral, ejerciendo el digno ofició de “canillita”, voceando y vendiendo los diarios, revistas y periódico de la década del 70 y parte del 80.
Recapituló el lugar y hora de la recepción de los ejemplares del Correo, El Pueblo, La Prensa y otros cotidianos, las zonas donde los vendía, los precios unitarios, el porcentaje de ganancia, el nombre de otros pequeños que eran sus compañeros de chamba, al igual que la identidad de los corresponsales moqueguanos, como los extintos Huarilloclla, Alberto Catacora, entre otros.
LUSTRABOTAS ORDÓÑEZ
Como parte de los niños lustrabotas de Moquegua, que representan una realidad histórica y social compleja del trabajo infantil informal en el Perú, Ordóñez Huanca (hijo de padres puneños), no sólo recordó el costo del servicio, horarios y el escenario complejo donde cumplía su labor, sino habló sobre su inseparable cajón de madera lleno de betunes de diferentes colores, escobillas de cerda dura, tintes líquidos y tela para sacar brillo al calzando del cliente (hasta dejarlo relumbrando).
TRABAJAR Y ESTUDIAR
José Ricardo, contó que, al igual que los miles de niños trabajadores de la calle, se esmeraba por articular su horario de “chamba dura” con el horario del estudio, procurando que las escasas ganancias tengan como destino básicamente el solvento de útiles escolares y la alimentación dentro de su hogar muy pobre.
CANDIDATO DE LOS CERROS
Mientras iba dando pasos firmes en su formación como abogado por la Universidad Privada de Tacna, en la recta final de la década del 90 y comienzos del siglo XXI Ricardo, también se ganó el apelativo de “Candidato de los Cerros”, por haber liderado (junto con otros dirigentes de la época) las invasiones del ahora distrito de San Antonio, sillón municipal al que aspira llegar producto de la voluntad popular.
