El Instituto Nacional de Estadística e Informática informó que, en 2025, la pobreza monetaria a nivel nacional se redujo a 25,7%, lo que representa una disminución de 1,9 puntos porcentuales respecto al 2024. Sin embargo, más allá de la mejora general, el panorama regional muestra marcadas diferencias.
En este contexto, Moquegua se posiciona entre las regiones con menor nivel de pobreza en el país, con una tasa de 7,8%, solo por encima de Ica (4,5%) y Madre de Dios (7,3%). Este resultado la ubica muy por debajo del promedio nacional, evidenciando una situación relativamente más favorable frente a otras regiones.
En contraste, departamentos como Cajamarca (41,0%) y Loreto (40,1%) continúan registrando los niveles más altos de pobreza, lo que refleja la persistencia de brechas territoriales en el país.
A nivel nacional, el gasto real per cápita mensual alcanzó los 920 soles en 2025, mostrando un incremento de 2,0% respecto al año anterior. Este indicador es clave, ya que la pobreza monetaria se mide en función de la capacidad de los hogares para cubrir el costo de la canasta básica de consumo, valorizada en 462 soles por persona.
No obstante, pese a los avances, el informe advierte que el 32,8% de la población se encuentra en condición de vulnerabilidad, es decir, aunque logra cubrir sus necesidades básicas, está en riesgo de caer en la pobreza ante cualquier cambio económico adverso.
Asimismo, la pobreza extrema se redujo a 4,7% a nivel nacional, aunque sigue afectando a más de 1,6 millones de personas, principalmente en zonas rurales, donde las condiciones de acceso a servicios básicos y oportunidades económicas siguen siendo limitadas.
En ese sentido, si bien regiones como Moquegua muestran mejores indicadores, el desafío no está resuelto. La presencia de población vulnerable y las brechas en acceso a servicios, empleo formal e inclusión digital evidencian que los avances aún son frágiles y requieren sostenibilidad en el tiempo.
