El cuestionado proyecto Huatipuka, una planta para el tratamiento y disposición final de residuos peligrosos, vuelve a estar en el centro del debate público en Moquegua. Entre sus antecedentes, destaca un hecho ocurrido en 2020, cuando la Municipalidad Provincial de Mariscal Nieto, bajo la gestión del entonces alcalde Abraham Cárdenas, aprobó el Informe de Evaluación de Riesgos de Desastres del proyecto de relleno de seguridad y planta de tratamiento de residuos sólidos.
Lo llamativo es que esta aprobación se dio a pesar de que desde julio de 2019 estaba vigente la Zonificación Ecológica y Económica (ZEE) regional, la cual clasificaba la zona de Pampa Guaneros como área agrícola, no compatible con este tipo de infraestructura.
El trámite se registró en el Expediente N.° 2020353-2020 e incluyó la Carta N.° 067-2020-OGRD/A/MPMN, con la que se subsanaron observaciones previas a su emisión. Este documento fue firmado por Juan Paredes Urbiola, entonces jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo de Desastres de la comuna provincial.
La entrega del certificado en pleno cambio de zonificación ha generado cuestionamientos sobre si se trató de negligencia administrativa o si hubo posibles conductas irregulares. Esto, considerando que la Ordenanza Regional N.° 03-2019-CR/GRM establece que todas las entidades públicas y privadas deben usar la ZEE como referencia para planificar y tomar decisiones en el territorio.
Consultado sobre el tema, Juan Paredes Urbiola señaló que el documento firmado “no era una autorización para operar, sino un informe técnico de evaluación de riesgos”.
Actualmente, con el proyecto paralizado por procesos judiciales y un rechazo social que derivó en un paro regional, la población de Moquegua exige que se esclarezca cómo y bajo qué criterios se otorgaron estos certificados y otros trámites desde 2018, para establecer eventuales responsabilidades en uno de los casos más controversiales de la región.
