La carrera de Ingeniería de Minas de la Universidad Nacional de Moquegua (UNAM) se ha consolidado en los últimos años como una de las especialidades con mayor interés entre los jóvenes que buscan acceder a la educación superior, ubicándose entre las tres carreras con mayor número de postulantes de esta casa de estudios.
El director de la Escuela Profesional de Ingeniería de Minas, ingeniero Jorge Flores, señaló que durante los últimos dos o tres años la carrera se mantiene entre las especialidades más demandadas por los postulantes, solo por debajo de Medicina e Ingeniería Civil.
“Las expectativas en cantidad de postulantes son importantes. Los últimos dos o tres años solo hemos sido superados por Medicina e Ingeniería Civil; somos la tercera carrera con más demanda dentro de la universidad”, manifestó.
Flores explicó que este interés está relacionado con la característica minera de la región y las oportunidades que genera un sector con presencia de importantes empresas. “El ser una región minera nos da un plus adicional”, afirmó.
En ese sentido, destacó la presencia de empresas como Southern Perú, el ingreso de Quellaveco y la llegada de Buenaventura, factores que permiten que los estudiantes puedan adquirir experiencia y fortalecer su formación profesional.
“Me da mucho gusto ver que nuestros estudiantes se postulen, se presenten y terminen haciendo no solo prácticas, sino también pasantías y luego laborando en diferentes empresas mineras del país”, indicó.
El director de Ingeniería de Minas resaltó además que la carrera cuenta con una alta expectativa laboral, debido a la demanda de profesionales especializados en el sector. “Ser ingeniero de minas, a nivel salarial, está por encima de otras actividades profesionales; es una carrera que demanda muchos desafíos”, sostuvo.
Finalmente, señaló que uno de los principales retos de la escuela es continuar fortaleciendo la formación académica y alcanzar los 200 profesionales titulados. Actualmente, cuentan con más de 170 titulados, una de las cifras más altas entre las escuelas profesionales de la universidad.
“Tenemos la obligación de colocar profesionales que estén a la altura de las empresas que están acá”, concluyó.
