Este 3 de mayo, la Iglesia católica conmemora el Día de la Santa Cruz, una fecha que recuerda el madero donde murió Jesucristo y que, desde entonces, se ha convertido en el signo más representativo del cristianismo en todo el mundo.
La tradición de esta celebración se remonta a la época del emperador Constantino I el Grande, quien —según la historia— antes de una importante batalla a orillas del Danubio, tuvo una visión en el cielo de una cruz acompañada del mensaje: “Con esta señal vencerás”. Este hecho marcó profundamente la expansión del cristianismo en el Imperio Romano.
Posteriormente, el emperador encargó a su madre, Santa Elena, la misión de encontrar la verdadera cruz donde murió Cristo. De acuerdo con la tradición, Santa Elena viajó a Jerusalén y, con la ayuda de sacerdotes, halló en el Monte Calvario tres maderos. Para identificar cuál correspondía a Jesús, se pidió a personas enfermas que tocaran cada uno de ellos, siendo una de las cruces la que habría obrado sanaciones.
En la actualidad, esta fecha no solo tiene un profundo significado religioso, sino también un carácter popular en diversas regiones del Perú, donde se realizan celebraciones, peregrinaciones y actos de fe en honor a la Santa Cruz.
“Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.”
