Tras varios días de espera en la provincia de Ilo, la familia de Julio Poma Humire clama a las autoridades que no cesen la búsqueda del joven desaparecido en alta mar. La incertidumbre se ha agravado ante negativas de la Capitanía del Perú en Ilo y múltiples incongruencias que han surgido en los testimonios oficiales.
La desaparición y el testimonio a bordo
El pasado 24 de febrero, según relató el patrón de la embarcación Christian I, Efraín Bellido Ochoa, la rutina a bordo transcurría con normalidad. “Alrededor de la 1:00 p.m., mientras todos los tripulantes almorzaban, Julio Poma se encontraba de turno navegando”, afirmó Bellido. Tras el almuerzo, el resto de la tripulación se retiró a descansar, mientras el joven continuaba en sus funciones. Se presume que Julio pudo haber salido a sacar agua de mar con un balde o a lavar sus servicios, momento en el cual perdió el equilibrio y cayó al mar sin que sus compañeros, sumidos en el descanso, se percataran de lo sucedido. Al transcurrir entre 35 y 40 minutos, se notó su ausencia y se inició de inmediato una búsqueda por la misma ruta, sin lograr localizarlo. “Somos como una familia en el mar; hicimos todo lo posible por encontrarlo, pero no pudimos”, expresó con dolor el capitán.
Inconsistencias y reclamos de la familia
La versión presentada por la tripulación ha sido cuestionada por familiares y allegados, quienes señalan varias incongruencias y omisiones que alimentan la incertidumbre sobre lo ocurrido:
- Fecha de desaparición: Mientras que algunos informes y avisos familiares sitúan el suceso el 26 de febrero, el testimonio oficial señala el 24 de febrero.
- Falta de apoyo de la dueña de la embarcación: Los familiares denuncian que la propietaria no se ha responsabilizado ni brindado el apoyo necesario en medio de la tragedia.
- Ausencia de pericias con luminol: No se han realizado pruebas para detectar rastros de sangre en la embarcación, lo cual podría aportar elementos relevantes sobre el suceso.
- Testimonios sin representación legal: Los relatos de los tripulantes fueron recabados sin la presencia del abogado de la familia, lo que genera dudas sobre la integridad y el contenido completo de dichos testimonios.
- Cuestionamiento sobre las señales de auxilio: Se cuestiona cómo pudo pasar desapercibido el auxilio, ya que en situaciones de ahogamiento se espera que la víctima emita gritos o señas evidentes, especialmente en una embarcación pequeña con apenas cuatro integrantes.
- Inconsistencias en la lista de zarpe: El nombre de Julio Poma no aparece en el listado oficial de la embarcación, lo que incrementa las sospechas y confusiones.
- Presunta usurpación de plaza: Se ha señalado la presencia de un tripulante que estaría ocupando el lugar de otro, siendo el señor Agusto Manzano quien, según los familiares, no figura en la relación oficial.
- Abuso de autoridad en la Capitanía: Se denuncia que, a diferencia de lo ocurrido en Chile, en Ilo el señor David fue obligado a esperar más de una hora y media, lo que se interpreta como un abuso de autoridad y una falta de apoyo oportuno.
- Falta de revisión física a los tripulantes: No se han efectuado chequeos para determinar si alguno de los tripulantes presentó rasguños o golpes, situación que podría revelar indicios sobre lo sucedido.
Investigación en curso
La Policía Nacional y la Capitanía de Puerto recién han iniciado las investigaciones para esclarecer los hechos. Sin embargo, la familia de Julio Poma Humire, devastada por la pérdida y la incertidumbre, insiste en que se profundice en las diligencias y se atienda cada una de las inconsistencias señaladas.
“Exigimos transparencia y que no se detenga la búsqueda. No podemos aceptar que las dudas queden sin respuesta”, manifestó un familiar cercano, en medio de un dolor inconsolable.
Asi mismo pueden apoyar económicamente a la familia 981058488 José Luis poma humire. Para seguir con la búsqueda
