Un grupo de emprendedoras de la Asociación de Productores Agropecuarios de San Isidro, del distrito de Torata (Moquegua), con gran espíritu de superación, transformó la crianza tradicional de cuyes en un emprendimiento empresarial que empieza a abrirse mercado en restaurantes de la región Cusco.
“Este emprendimiento surge a raíz de la necesidad. Crecimos en la chacra, pudimos salir al pueblo, a la ciudad y al regresar veíamos que nuestra comunidad seguía igual con carencias. Decidimos formar una asociación, criar y vender nuestros cuyes, pero ya no solo en las ferias dominicales en Moquegua, sino de forma diferente y sobresalir en otros mercados. Viajamos al Cusco, visitamos restaurantes y nos dijeron: bienvenidos, tráiganos 100 o 200 cuyes, pero con estas características”, recuerda Marleny Parras, presidenta del grupo.
Ese fue el inicio de un reto mayor. El entusiasmo pronto se topó con dificultades: largas jornadas para preparar la carne y galpones rústicos expuestos al ingreso de animales. “Regresamos felices, y dijimos que mínimo íbamos a comenzar con 50 cuyes. Pero aparecieron debilidades, como el tiempo que demorábamos en pelarlos, porque debíamos enviarlos el mismo día. Nos levantábamos a las 5 de la mañana y trabajábamos todo el día para despacharlos a las 3 de la tarde”, contó.
Para enfrentar estas limitaciones, los productores postularon al programa Impulsa Torata de Southern Perú, obteniendo capital semilla por S/ 37 mil en especies como peladoras de cuyes y molinos, además de materiales para reforzar la construcción de galpones. “Yo me siento muy contenta por el apoyo de Southern. Nosotros ya tenemos un mercado en Cusco y sufríamos para pelar los cuyes, pero ahora con las peladoras nos ahorramos tiempo y podemos entregar a tiempo. También contamos con molinos para preparar el alimento de nuestros cuyes, antes teníamos que comprarlo en Moquegua”, señaló Natividad, integrante de la asociación.
Para la empresa, este avance es fruto del compromiso de los productores. “Quiero felicitarlos porque este resultado es fruto de su trabajo en equipo. Nosotros entregamos materiales, pero está en sus manos seguir mejorando”, afirmó Prisciani Zegarra, relacionista comunitaria de Southern Perú.
Con apenas tres años de formación y diez socios, la asociación proyecta consolidar su producción, mejorar ingresos y, en un futuro, instalar un centro de beneficio que les permita mejorar su producción, también abrir un restaurante teniendo al cuy como insumo principal o incluso pensar en exportación.
