Se ejecutan proyectos con presupuestos millonarios en parques, mientras la población reclama un mercado, postas médicas, saneamiento básico y obras de verdadero impacto social.
A raíz de las recientes declaraciones del alcalde de San Antonio, Santos Villegas, sobre la dificultad de recuperar los más de 115 millones de soles recortados al presupuesto regional 2025, surgieron críticas de ciudadanos y analistas que cuestionan la forma en que se ejecutan los recursos del canon en el distrito más rico de Moquegua. Coinciden en que existe una falta de planificación y que se priorizan obras irrelevantes frente a las necesidades urgentes de la población.
Así, por ejemplo, el columnista de Prensa Regional, Miguel Céspedes Rodríguez, conocedor de gestión pública, señaló: “Es preocupante observar cómo, en lugar de atender las demandas estructurales más urgentes de nuestra población, la actual gestión municipal distrital se ha centrado en inaugurar parques ornamentales con presupuestos millonarios”. A su juicio, “¿puede realmente justificarse una inversión de 10 millones de soles en un parque, cuando no contamos con un mercado funcional, una posta médica equipada o una sola obra de impacto económico y social? Ojo: en el valle no hay desagüe”.
La observación va más allá del gasto en parques. Céspedes advierte que “la pasión por cortar cintas no puede reemplazar la razón ni la planificación técnica”. Reclama que el distrito de San Antonio necesita hospitales, vías transitables, servicios básicos y oportunidades laborales, y no más “plazas vacías” o canchas deportivas por las que incluso se cobra la luz a los vecinos. En su opinión, lo que se evidencia es maquillaje urbano que poco aporta al desarrollo.
Para el columnista, el distrito con mayores ingresos de canon en Moquegua debería convertirse en “el primer modelo de desarrollo social sostenible con impacto ambiental”. Por ello, recomienda diseñar un Plan Maestro de Inversiones Públicas con participación técnica y ciudadana, que priorice proyectos en salud, educación, infraestructura vial, agua y saneamiento. De lo contrario, advierte, San Antonio corre el riesgo de seguir despilfarrando sus recursos en obras irrelevantes, mientras las necesidades más urgentes continúan sin resolverse.
