El delegado del Consejo Regional de Moquegua, Cristian Cuaila Paripanca, informó que este año el Consejo Regional ha proyectado fiscalizar al Gobierno Regional de Moquegua respecto a la tasa de efectividad y el problema de deserción en el programa Beca Esperanza Joven, que se implementa en la región.
Precisó que, durante el primer semestre del año, se evaluarán iniciativas como Beca Esperanza Joven, con el fin de conocer su tasa de efectividad, deserción y los motivos que se presentan, para luego formular las recomendaciones correspondientes.
Y es que, días atrás, el mismo gerente regional de Educación, Guido Rospigliosi, dio cuenta de que el programa Beca Esperanza Joven presenta un problema de permanencia de estudiantes universitarios, debido a exigencias académicas y limitaciones estructurales que afectan a los beneficiarios.
El funcionario admitió que el índice de deserción es alto, al detallar que de las 400 becas otorgadas en 2024, actualmente solo se mantienen activas 252. Para mantener la beca, se exige a los beneficiarios obtener una nota mínima de 13 en cada asignatura y un promedio ponderado también de 13 para conservar el beneficio. A ello se suma que muchos estudiantes provienen de zonas rurales altoandinas, donde enfrentan problemas de conectividad.
Cabe recordar que cada año el Gobierno Regional de Moquegua recurre a las empresas mineras que operan en la región para garantizar el financiamiento de la Beca Esperanza Joven, en medio de la expectativa de sostener el programa, pese a que los resultados no han sido los esperados por los problemas de deserción.
“Durante el primer semestre vamos a fiscalizar el programa social Beca Esperanza Joven. Queremos conocer la tasa de efectividad, la tasa de deserción y los motivos que se presentan, para formular las recomendaciones correspondientes a fin de mejorar este programa social”, señaló el consejero.
