Tras la polémica intervención policial ocurrida el último 8 de mayo y que involucró al vehículo donde se trasladaba la gobernadora regional de Moquegua, surge nuevamente el debate sobre en qué circunstancias un efectivo policial puede utilizar o desenfundar su arma reglamentaria durante un operativo.
Especialistas en seguridad y normativa policial señalan que el uso del arma de fuego por parte de la Policía Nacional del Perú se encuentra regulado bajo principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, por lo que su empleo debe responder a situaciones de riesgo real o amenaza inminente.
De acuerdo a los protocolos policiales, el arma reglamentaria puede ser utilizada cuando exista peligro para la integridad del efectivo policial, de terceros o ante hechos que impliquen una amenaza grave, como ataques armados, intentos de agresión o situaciones de alta peligrosidad.
Asimismo, se precisa que durante intervenciones rutinarias o controles vehiculares, el efectivo policial debe priorizar procedimientos preventivos, identificación del conductor y control de la situación, evitando acciones que puedan generar intimidación innecesaria si no existe riesgo evidente.
Tras la difusión de videos sobre la intervención registrada en exteriores del Gobierno Regional, diversas voces han solicitado que las autoridades determinen si el procedimiento policial se ajustó a los protocolos establecidos y si el uso del arma reglamentaria fue proporcional a la situación presentada.
El caso continúa generando opiniones divididas entre quienes respaldan el accionar policial y quienes consideran que deben esclarecerse las circunstancias exactas de la intervención.
