Del 02 al 15 de julio, la Gerencia Regional de Salud Moquegua, desarrolla la Campaña de Vacunación Antirrábica Canina 2018, donde se prevé vacunar a más de 22 mil canes, tanto de la Provincia de Mariscal Nieto, Ilo y Sánchez Cerro, teniendo como objetivo proteger a la población moqueguana del virus rábico.
La “Van Can 2018”, que viene desarrollándose, desde el lunes 02 de julio, cuenta con 60 Brigadas de vacunación integradas cada una por 03 personas debidamente identificadas, las cuales se desplazan en zonas periféricas, como: Torata, Yacango, Tumilaca, Samegua, Los Angeles, Chen Chen, San Antonio, San Francisco, El Siglo, 28 de Julio, Mariscal Nieto, La Bodeguilla, El Rayo, El Algarrobal, Pampa Inalámbrica, Ciudad Nueva, entre otros lugares donde se encuentra mayor proliferación de canes.
La iniciativa tiene por finalidad dar cumplimiento a la Ley General de Salud D.L N° 26842, que estipula en su capítulo IV “El control nacional e internacional de enfermedades transmisibles”, como la rabia que es una enfermedad que puede afectar gravemente la salud de las personas, produciéndoles hasta la muerte al estar expuesta al virus rábico.
Asi también, al considerar que la Región Moquegua, se encuentra en zona de corredor, entre las regiones vecinas de Arequipa y Puno, donde se han diagnosticado casos de rabia.
En ese sentido, es importante que la población moqueguana asuma el compromiso y con responsabilidad acudan con sus mascotas a los establecimientos de salud y puestos de vacunación distribuidos en todo el ámbito regional, teniendo en cuenta que la rabia es un problema de salud pública, por su trascendencia, gravedad e impacto social.
La rabia se propaga por medio de saliva infectada luego de una mordedura que penetra en el cuerpo, el virus viaja desde la herida hasta el cerebro, donde causa una hinchazón o inflamación que provoca los síntomas de la enfermedad que de no ser tratada puede producir muertes principalmente en niños.
Ante una mordedura de un perro, las personas deben practicar la Triada Preventiva contra la Rabia, que consiste en: el lavado de la herida con abundante agua y jabón, acudir al establecimiento de salud para su tratamiento y finalmente ubicar al animal mordedor para iniciar su seguimiento y evaluación.
