El reciente examen de admisión 2025-II de la Universidad Nacional de Moquegua (UNAM) reveló cifras que generan preocupación. De los postulantes, solo 252 lograron ingresar a las diferentes carreras profesionales que ofrece la casa superior de estudios.
Según los resultados, fueron admitidos 44 en Ingeniería de Sistemas, 28 en Ingeniería Civil, 25 en Ingeniería Agroindustrial, 43 en Gestión Pública, 37 en Administración, 16 en Ingeniería Pesquera, 32 en Ingeniería Ambiental y 28 en Ingeniería de Minas.
La UNAM cuenta con una oferta académica que, de manera anual, podría llegar a mil vacantes; sin embargo, cada año más de 3 mil egresados de secundaria en Moquegua buscan continuar estudios superiores. Además, entre los ingresantes no todos son oriundos de la región.
Ante esta situación, surge la interrogante sobre el destino de los demás jóvenes. Muchos optan por trasladarse a otras regiones, como Arequipa, lo que implica un esfuerzo económico considerable para sus familias. Otros deciden postular a institutos de formación técnica o profesional, aunque algunos terminan en centros que, según denuncias, no siempre cumplen con las expectativas y en ocasiones incurren en prácticas engañosas.
La brecha entre la oferta educativa local y la demanda real de los jóvenes moqueguanos sigue siendo un desafío pendiente para las autoridades y el sistema educativo regional.
