Una visita técnica realizada en el sector de Alto Ilo encendió las alertas: varias viviendas presentan posibles problemas estructurales vinculados a la licuefacción de suelos, un fenómeno que puede comprometer seriamente la estabilidad de las construcciones en caso de sismo.
El hallazgo se dio en el marco de acciones de asistencia técnica del CENEPRED, que viene trabajando con autoridades locales para mejorar la prevención de desastres. Durante la intervención, también se brindó orientación para la elaboración de planes clave y se actualizaron funciones de los equipos encargados de la gestión del riesgo.
Las acciones no se limitaron a Ilo. También se extendieron a los distritos de El Algarrobal y Pacocha, donde se reforzaron medidas frente a amenazas como inundaciones y sismos.
Aunque se trata de un trabajo técnico, el punto crítico está en lo detectado en campo: viviendas que podrían no resistir adecuadamente ante un evento sísmico, lo que abre la necesidad de evaluación especializada y posibles intervenciones para evitar riesgos mayores.
