MOQUEGUA: AGAPITO, EL GRIFO Y LA MINERA, ¿SE QUIERE LAVAR LA CARA Ó QUIERE SEGUIR COMO PROVEEDOR?

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Una historia de convenios mutilados, conflictos de interés y negocios con aroma a gasohol.

DE DEFENSOR DEL AGUA... A PROVEEDOR DE COMBUSTIBLE

Cuando Agapito Mamani Luis era gerente general del Proyecto Especial Regional Pasto Grande (PERPG), promovió un polémico convenio con Anglo American Quellaveco (AAQ) para la construcción de la represa Asana. Sin embargo, lo que se presentó como un “avance” terminó siendo una versión aparentemente mutilada del verdadero compromiso asumido en la mesa de diálogo con el pueblo de Moquegua: una represa en beneficio de la minera, cuya operación y mantenimiento recaería, increíblemente, en recursos públicos.

Hoy, Agapito Mamani ya no es funcionario público. Hoy —¡oh sorpresa!— su grifo familiar abastece de combustible a la flota de camiones que transportan el mineral desde Quellaveco hasta Ilo, gracias a un contrato exclusivo con la misma minera que antes debía fiscalizar.

¿CASUALIDAD O PREMIO?

El exfuncionario que debió defender los intereses hídricos de Moquegua, hoy parece estar siendo recompensado económicamente por la misma empresa a la que ayudó a aligerar compromisos. No se trata de técnica, ni de coincidencia: es un negocio que huele a premio.

Y mientras la represa Asana sigue siendo una promesa incumplida, el exgerente encuentra micrófonos amigables para intentar “lavarse la cara”.

MICRÓFONO AMIGO, MEMORIA CORTA

La entrevista más reciente a Agapito Mamani no fue casual. Ocurrió en un medio de comunicación dirigido por una exintegrante del Comité de Monitoreo de AAQ, que además es proveedora minera. Un conflicto de interés evidente que refleja una tendencia preocupante: medios que viven de la publicidad minera y que se dedican a blindar a la empresa y deslegitimar a quienes exigen el cumplimiento de los acuerdos.

¿LA REPRESA MUTILADA?

Durante su gestión, Agapito Mamani defendió el convenio que redujo la capacidad del embalse de 2.5 millones a 5 millones de m³, argumentando que era un avance. Sin embargo, no explicó por qué se abandonó el diseño original de una represa en la cabecera de cuenca, capaz de garantizar agua para futuras ampliaciones agrícolas. Tampoco justificó por qué el PERPG asumió una inversión que beneficia a un proyecto privado, comprometiendo recursos públicos para su operación y mantenimiento.

Y lo más grave: Anglo American aún no cumple su compromiso de construir la represa Asana. Y gracias a estos “avances” con aroma a gasohol, parece que nadie se lo exigirá.

PORQUE SI ESTO FUERA SOLO TÉCNICO:

  • ¿Por qué no fue transparente?
  • ¿Por qué los que firmaban convenios son hoy beneficiarios de contratos?
  • ¿Por qué los medios que viven de la pauta minera actúan como voceros de la empresa?
  • ¿Esto  es periodismo o Es lobby con antena.?

En Moquegua, ya no se trata solo de agua. Se trata de dignidad, soberanía y respeto al pueblo que observa cómo se llevan el oro y el cobre, mientras lo único que les queda son promesas rotas, convenios a medio firmar y represas que solo existen en el papel.