mensajería instantánea, evitando cualquier tipo de control municipal o sanitario. Debido a que para un primer filtro las organizaciones han pactado el orden selectivo y el tiempo de pago en ingreso solo a personas identificadas como “seguras” o recomendadas.
Una red que opera bajo el nombre de "Cereza Planet" organiza fiestas ilegales donde circulan bebidas de dudosa procedencia y se convoca a escolares por WhatsApp. PNP, Serenazgo y Ministerio Público hacen la vista gorda ante una grave problema de salud y seguridad juvenil.
EPISODIO DEGRADANTE EXPONE REALIDAD SILENCIADA
El último sábado 19 de julio una de estas fiestas se llevó a cabo en el sector de Nylon San Pedro, Mz C Lote 9, cerca de la cancha de fútbol. Dentro de las áreas de baile en el aparente aislamiento total, personas visiblemente alcoholizadas, víctimas de la intoxicación, terminan sin inhibición, vomitando, sin la intervención de ninguna autoridad. Las bebidas que circulan en estos eventos —denuncian los afectados— podrían contener incluso sustancias adicionales y alcohol.
Una de las madres afectadas, Maggy Verónica Jaque, denunció formalmente lo ocurrido ante la Comisaría PNP de Ilo: “Al detallado que su hija de 16 años fue víctima de esta red. La entrada fue pagada a través de Yape a nombre de Veronika D. Reynoso V. (cel. 923452308), una de las supuestas operadoras de "Cereza Planet".
Cerca de la medianoche, recibió una llamada de un amigo de su hija alertando que se sentía mal. Al llegar al lugar junto a su esposo, encontró a varios adolescentes bajo efectos de alcohol. El menor fue llevado a casa, y al día siguiente, atendido en EsSalud por síntomas de intoxicación.
EL MINISTERIO PÚBLICO DESENTENDIÓ SU FUNCIÓN PREVENTIVA
Pese a la claridad de los hechos, la Fiscalía de turno —en manos del Dr. William Pedro Menéndez Peña— contribuyó "con su peligrosa dejadez" y que "el caso fuera citado la frase como una simple falta contra las buenas costumbres, conforme al artículo 450 del Código Penal".
La indignación de la madre no solo es dirigida contra los organizadores, sino también contra la indiferencia de las instituciones: "¿Dónde está la Fiscalía de Prevención del Delito? ¿Dónde está la Policía? El Serenazgo? Todos saben lo que pasa, pero nadie hace absolutamente nada".
Asimismo, la denunciante señaló la dificultad que tuvo incluso para que la Comisaría atienda una denuncia de temor. “Fue una lucha con la misma Fiscalía. Esto no puede seguir sucediendo ni menos con el silencio del Serenazgo ni de esta autoridad policial. Esto no es una falta, es un delito y estos eventos deben cerrarse ya mismo”.
PADRES MOVILIZADOS: "NO NOS CALLAREMOS MÁS"
Ante la falta de respuesta real de autoridades locales, un grupo de padres exige organizando una movilización pacífica y control ciudadano y exigencia efectiva: “No me avergüenza denunciarlo. Mi hija fue valiente y contó ante un doctor. Pero hay más de mil padres que luchan con esto y no pueden quedarse callados mientras se sigue exponiendo a otros menores”, sostuvo Vane Andrade.
La madre dejó en claro que no busca culpabilizar a los adolescentes, sino desenmascarar a los verdaderos responsables: quienes organizan, convocan y permiten que se comercien irresponsablemente con su salud, generando daños psicológicos, mientras las autoridades aparentan inercia e impunidad.
UNA REALIDAD PELIGROSA QUE NADIE QUIERE VER
Con más de mil menores expuestos en grupos de WhatsApp como "Cereza Planet" donde se anuncian fiestas hasta el amanecer, el problema ha profundizado su gravedad y la Policía Nacional y Ministerio Público en la localidad (avalados por la aparente tibieza del trabajo municipal), estarían tolerando el crecimiento de fiestas clandestinas. Fuentes cercanas al Pueblo Joven de César Vallejo temen lo peor.
Se reporta existencia de mayor nivel de intoxicaciones (sobre mayoría con 14 años), pérdida de celulares, documentos, agresiones físicas y más de un menor de edad seriamente afectado. Se habrían presentado quejas ante organizaciones educativas locales de su comunidad, incluidas consultas o abuso de alcohol y distorsión permanente de la conducta, sin que ningún representante regional brinde garantías efectivas para tomar medidas de seguridad.
Estas fiestas no son simples reuniones juveniles: son espacios donde adolescentes —la gran mayoría en edad escolar— terminan inconscientes, intoxicados o abandonados en la vía pública, mientras las autoridades estatales miran al otro lado. El verdadero peligro no es que un menor salga de casa, sino hacia qué red ilegal está ingresando cuando sale.
TOLERANCIA A LA VIOLACIÓN DE LAS LEYES
La organización de fiestas clandestinas como las promovidas por "Cereza Planet", donde se convoca a menores de edad mediante redes sociales y se les ofrece el consumo de alcohol y sustancias ilícitas a cambio de pago, son serias modalidades de delitos abiertos.
En el artículo 179 del Código Penal, expone que el inducir a un grupo a la comisión de estos delitos es también un atentado a salud—como mínimo estos eventos deben estar investigados por el Ministerio Público. Hasta ahora ni la Fiscalía de Prevención del Delito ni la Policía Nacional de Ilo parecen haber entendido que estos hechos no se tratan como una simple falta de buenas costumbres: se trata del crimen organizado y la comercialización ilegal de alcohol y sustancias que pueden terminar en tragedia.
La Fiscalía no puede limitarse a quedar vigente y solo "catalogar como una falta", sin probar su organización, captación de menores de edad y delito claro, de venta irresponsable de bebidas alcohólicas a jóvenes que terminan fuera de control de familiar.
Cabe señalar que, al Código de los Niños y Adolescentes se señala en su Artículo 9 – Protección del Interés Superior del menor donde estipula responsabilidades competentes de brindar la protección particular de los menores involucrados
