La licenciada Inés Contreras, profesional de enfermería del Hospital Regional de Moquegua, reveló que decidió renunciar a su puesto tras denunciar constantes hostigamientos laborales. La situación se originó luego de que, en febrero de 2023, informara la presencia de latas de cerveza en la sala de operaciones, hecho que involucraba a personal del área quirúrgica.
- Denuncia ignorada y represalias - Contreras aseguró que su informe fue archivado sin sanciones y que, desde entonces, ha sido objeto de represalias. Entre ellas, cambios de área, asignaciones a turnos que afectaban su salud y su maternidad, y hasta amenazas directas por parte de autoridades hospitalarias.> “Después de denunciar, me tildaron de ser el problema laboral. Sufrí amenazas, cambios injustificados de servicio y vulneración de mis derechos como madre trabajadora. Por eso he decidido presentar mi renuncia”, declaró.
- Proceso irregular de renuncia - La enfermera señaló además que, pese a haber presentado su renuncia el 29 de septiembre, el hospital no le exoneró los 30 días de ley y que la aceptación de su salida se habría dado de manera irregular:> “Me siento burlada porque mi renuncia fue aceptada el 1 de octubre por un director que ya no estaba en funciones. Todo se hizo bajo presión de un grupo médico que buscaba sacarme del hospital.”
- Caso en fiscalía sin avances - Contreras afirmó que el caso de las bebidas alcohólicas en quirófano fue derivado a fiscalía, pero terminó archivado. “Yo declaré como testigo, llevé pruebas, pero todo quedó en nada. Mientras tanto, el hostigamiento hacia mi persona continuó”, denunció.
- Renuncia por salud emocional - Finalmente, la profesional explicó que no deja su trabajo por una mejora laboral, sino por su salud psicológica y emocional, además de proteger a su familia: “No me voy por otra oportunidad, me voy por el hostigamiento que he recibido. Espero que esta situación sirva para que se cambie y se mejore la gestión en el hospital, porque lo que está en juego es la salud de toda Moquegua.”
