Una mujer moqueguana decidió romper el silencio tras más de 20 años de sufrir violencia de parte de su pareja. Durante todo este tiempo habría sido víctima de maltrato físico, psicológico, sexual y, en los últimos años, también económico. Pese a la gravedad de los hechos, asegura que el sistema de justicia ha archivado en reiteradas ocasiones sus denuncias.La agraviada, madre de tres hijos, refiere que incluso en dos oportunidades sorprendió a su pareja en actos de infidelidad delante de sus propios menores.
En el último episodio de violencia —originado por celos— fue golpeada frente a sus hijos, lo que evidencia el grave riesgo emocional para toda la familia.“Han archivado mis denuncias como si se tratara de simples conflictos de pareja. Para el Ministerio Público la infidelidad no es violencia, y en los peritajes psicológicos ignoran los indicadores de riesgo”, señaló entre lágrimas.El caso se torna más preocupante porque el agresor se niega a asumir la manutención de sus hijos, además de presentar episodios de consumo de alcohol y agresividad que, según la denunciante, podrían terminar en una tragedia.
La mujer, visiblemente afectada emocionalmente, decidió contar su historia como un llamado a que las autoridades dejen de archivar denuncias y se garantice una investigación adecuada.Organizaciones sociales y colectivos de mujeres exigen al Ministerio Público y al Poder Judicial actuar con la debida diligencia, aplicar los protocolos de atención a víctimas de violencia familiar y evaluar correctamente los riesgos, para evitar que este caso se sume a la lamentable estadística de feminicidios en el país.
