La reciente polémica en torno al licenciamiento de la Universidad José Carlos Mariátegui (UJCM) ha vuelto a colocar en el centro del debate al congresista Víctor Cutipa, a quien se le cuestiona por atribuirse públicamente un logro que no habría impulsado, en medio de su intento por reelegirse y reposicionarse políticamente.
Según se expuso tras una entrevista radial al rector Delfín Bermejo Peralta, el licenciamiento de la UJCM fue resultado de un proceso técnico, administrativo y financiero asumido por la propia universidad privada, sin que se haya señalado una participación directa de Cutipa en dicho proceso.
Atribuciones públicas vs. versión institucional
Pese a ello, en redes sociales, el congresista Víctor Cutipa ha difundido mensajes presentándose como impulsor del licenciamiento, lo que ha generado cuestionamientos al contrastarse con la versión institucional. Al ser consultado directamente, el rector no confirmó que Cutipa haya sido promotor del licenciamiento y, por el contrario, dejó entrever que no hubo respaldo efectivo durante la etapa más crítica.
Proyecto de ley que generó preocupación
Asimismo, durante la entrevista se advirtió que existió un proyecto de ley universitario promovido desde el Congreso que, lejos de fortalecer la educación superior, habría debilitado los mecanismos de supervisión y control de las universidades, incluso abriendo la posibilidad de intervenciones administrativas y el desplazamiento de autoridades legítimamente designadas, bajo argumentos vinculados a supervisión digital y uso de plataformas virtuales e internet.
Desde sectores académicos se sostiene que ese proyecto no contribuyó al licenciamiento, sino que pudo haber puesto en riesgo la estabilidad de universidades que luchaban por sobrevivir, como fue el caso de la UJCM.
Promoción política y cuestionamientos ciudadanos
En este contexto, se cuestiona que Víctor Cutipa intente capitalizar políticamente el licenciamiento, presentándose como “gestor” de un proceso que no lideró, en momentos en que busca repetir el cargo en el Congreso.
Para críticos y analistas locales, esta estrategia respondería a un intento de reposicionamiento mediático, tras una gestión parlamentaria considerada de bajo perfil y escaso impacto regional.“Se intenta sorprender a la población, apropiándose de logros ajenos para obtener respaldo electoral”, señalan voces críticas.
Incluso se advierte que el congresista mantiene una presencia limitada en Moquegua, y que muchas de sus actividades locales solo se conocen a través de publicaciones en redes sociales, lo que alimenta la percepción de desconexión con la ciudadanía.
Debate abierto rumbo a las elecciones
La controversia se da en un escenario preelectoral, donde la ciudadanía empieza a evaluar quiénes estuvieron realmente cuando más se necesitaba y quiénes aparecen después del resultado. En ese contexto, el licenciamiento de la UJCM se ha convertido no solo en un logro educativo, sino también en un termómetro político para medir coherencia, transparencia y credibilidad
