“Abre o lo mato”, le dijo Jerico Aguirre Valencia, su expareja, mientras sujetaba del cuello a su pequeño hijo de tres años. Esta es la escena que recuerda la madre de familia G.A.S (25) antes de ser golpeada con puños, patadas y sufrir cortes en la cabeza con un cuchillo.
El ataque ocurrió el domingo en la noche en la Cooperativa Villa El Sol, Alto Selva Alegre. La madre de familia se negó a recibir a su expareja por temor a las agresiones que sufrió cuando aún convivían. Hace dos años decidió separarse y denunció varias veces al varón, por ello recibió medidas de protección.
Sin embargo, el domingo Jerico acudió con la excusa de ver a su hijo. Cuando lo tuvo en brazos lo usó para amenazar a su pareja e ingresar a la vivienda que alquiló la ama de casa. La última vez que acudió a la Policía fue hace 15 días para denunciarlo.
Se sabe que la agresión ocurrió dentro de la vivienda. El taxista tomó un cuchillo y le realizó cinco cortes en la cabeza. También presenta una herida pequeña en el cuello.
Después de la agresión, el conductor se llevó al pequeño. “No va a ser ni para ti ni para mí. Me voy a tirar del Puente Chilina”, es la última frase que recuerda de su agresor, quien desapareció con su pequeño hijo.
G.A.S fue auxiliada por bomberos de la 77 comandancia y serenos del distrito, luego fue llevada al hospital General Honorio Delgado. Ingresó a las 22:00 horas con restos de sangre en el rostro.
TEMOR. La madre de familia fue atendida en Emergencia con apoyo de personas del Ministerio de la Mujer.
Trascendió que el taxista nació en Cusco y que hace dos años se separó de la mujer por las constantes denuncias de violencia familiar colocadas en la comisaría de Alto Selva Alegre. La víctima alquiló una habitación en Alto Selva Alegre para escapar de las agresiones y solicitó medidas de protección. Para generar ingresos económicos trabaja de mesera.
Denuncias. Una mujer acude a las comisarías por violencia familiar y violación sexual cada día. Arequipa es la segunda ciudad con más casos.
