La crecida del caudal del río Quilca por las intensas precipitaciones provocó daños en aproximadamente 800 hectáreas cultivadas con arroz en Camaná.
Pese a esta situación que implica grandes pérdidas económicas para los agricultores aún no se declara en emergencia el valle. La consejera por la provincia de Camaná, Crhiss Díaz Montoya, estuvo en la jurisdicción durante tres días, constatando que los daños son cuantiosos por la pérdida de cosechas.
El ingreso de agua con lodo a los terrenos terminó por enterrar todo. Díaz precisó que se malograron 800 hectáreas de terrenos dedicados a este cultivo, desaparecieron 250 metros lineales de diques en los anexos de El Platanal y Cooperativa, afectando a 80 familias que incluso están incomunicadas, ya que no hay vías carrozables.
Por la magnitud de los embates de la naturaleza, los agricultores y dirigentes solicitan a las autoridades que el distrito de Quilca sea declarado en emergencia, para recibir apoyo y mejorar los terrenos de cultivo. La ayuda es insuficiente, por lo que requieren de el aporte de la municipalidad de Quilca y de los mismos agricultores, refirió Díaz.
