Las intensas lluvias registradas en las últimas semanas han dejado al menos 12 personas fallecidas y entre 350 y 400 damnificados a nivel nacional, como consecuencia de huaicos y deslizamientos, informó el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). Los decesos se produjeron principalmente en zonas de la sierra y la costa sur, mientras varios tramos de carreteras permanecen bloqueados, dificultando la atención de las emergencias.
Ante este escenario, el Gobierno declaró estado de emergencia en 525 distritos del país, medida que incluye a Moquegua, junto a regiones como Lima, Áncash, Ica, La Libertad, Piura y Tumbes, debido al alto riesgo de inundaciones y desbordes de ríos. En paralelo, las lluvias ya generan afectaciones en la agricultura y ganadería en zonas altoandinas del sur, aumentando la vulnerabilidad de la población.
Según el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred), más de tres millones de personas viven en zonas de riesgo alto y muy alto frente a desastres naturales. Especialistas advierten que, si bien la respuesta estatal se concentra en acciones de emergencia, persiste la falta de medidas preventivas estructurales que permitan reducir el impacto de la temporada de lluvias.
